Para las parejas del mismo sexo que estudian la gestación subrogada en el extranjero, América Latina se ha convertido en una región cada vez más considerada. Colombia y México son dos destinos que aparecen con frecuencia en las primeras búsquedas, y por razones comprensibles: ambos países cuentan con programas de gestación subrogada activos, clínicas de fertilidad consolidadas y entornos legales que, en términos relativos, son más receptivos que gran parte del mundo. Sin embargo, las diferencias entre ambos son lo bastante importantes como para merecer un análisis cuidadoso y comparativo antes de tomar cualquier decisión.
Este artículo expone las consideraciones clave en cuanto a marco legal, proceso, coste y logística práctica. No constituye asesoramiento legal ni médico, y la situación de cada familia tendrá sus propias variables.
Colombia no cuenta con una ley específica sobre gestación subrogada, a fecha de esta publicación. En su lugar, la práctica de la gestación subrogada se ha desarrollado a través de una serie de sentencias de la Corte Constitucional, en particular decisiones que reconocieron los acuerdos de gestación subrogada altruista y afirmaron los derechos de los padres de intención. Las parejas del mismo sexo se han beneficiado del reconocimiento legal más amplio que Colombia otorga a las uniones entre personas del mismo sexo y, desde 2016, del derecho al matrimonio igualitario.
En la práctica, los acuerdos de gestación subrogada en Colombia suelen estructurarse como acuerdos altruistas, lo que significa que la gestante no recibe una compensación comercial más allá de los gastos razonables y la compensación por las molestias físicas. Los tribunales generalmente han confirmado las resoluciones de filiación a favor de los padres de intención cuando se utiliza material genético de al menos uno de ellos, aunque los resultados no son uniformes entre las distintas jurisdicciones del país. A fecha de esta publicación, la vía legal sigue dependiendo de la jurisprudencia y no de una ley específica, por lo que debe confirmar la situación actual con asesoría legal colombiana antes de avanzar.
Un aspecto práctico particular es que el registro de nacimiento en Colombia se ha vuelto más consistentemente alcanzable para los padres de intención del mismo sexo, en especial en Bogotá y Medellín, donde las notarías y las oficinas del registro civil tienen más experiencia con este tipo de solicitudes. Los municipios más pequeños pueden presentar una complejidad procedimental adicional.
El panorama legal de México en materia de gestación subrogada está notablemente fragmentado, ya que el derecho de familia se regula a nivel estatal y no federal. Esto significa que las normas difieren de manera sustancial según el estado en el que se lleve a cabo el acuerdo. A fecha de esta publicación, Tabasco y Sinaloa se encuentran entre los estados que han promulgado legislación específica sobre gestación subrogada, aunque el detalle y la accesibilidad de dichas normas han ido evolucionando con el tiempo y continúan haciéndolo.
Tabasco, históricamente el estado más utilizado para la gestación subrogada internacional, modificó su Código Civil en 2016 para restringir la práctica a personas de nacionalidad o residencia mexicana, cerrando así de manera efectiva esta vía a la mayoría de los padres de intención internacionales. Sinaloa se convirtió posteriormente en una opción de referencia más frecuente, con una legislación que no impone la misma restricción de residencia, aunque los profesionales del derecho advierten que el proceso judicial puede seguir siendo variable en la práctica. A fecha de esta publicación, las parejas del mismo sexo han podido completar acuerdos de gestación subrogada en determinados estados mexicanos, pero la vía legal requiere una navegación cuidadosa y asesoramiento jurídico específico para cada estado.
Una ventaja destacable de México para algunas parejas es la disponibilidad, en ciertos estados, de resoluciones de filiación previas al nacimiento, que pueden simplificar el proceso de establecer la condición parental antes de que nazca el niño o la niña. Esta opción no está disponible de forma generalizada, y su fiabilidad depende del estado y del juez que preside el caso.
En ambos países, las gestantes se seleccionan a través de agencias o redes de clínicas. Los programas serios realizan pruebas médicas, psicológicas y de antecedentes a las candidatas. La profundidad exacta y la estandarización de dicho proceso de selección varían según el proveedor y no según el país, lo que subraya la importancia de realizar la debida diligencia sobre cualquier agencia con la que trabaje.
En Colombia, el modelo altruista implica que los acuerdos económicos con las gestantes están enmarcados de forma más estricta. Los padres de intención deben esperar transparencia sobre lo que está y no está permitido en materia de compensación, y las agencias serias proporcionarán documentación contractual clara. En México, las estructuras de compensación varían según el estado y la agencia, y los padres de intención deben solicitar un desglose completo antes de firmar cualquier acuerdo.
Para las parejas de hombres del mismo sexo que utilizan óvulos donados y una gestante subrogada, ambos países ofrecen acceso a programas de donación de óvulos, normalmente anónimos a fecha de esta publicación, aunque la base normativa de dicho anonimato difiere. Consulte nuestra guía de cómo funciona para una explicación más completa del proceso de FIV dentro de un programa de gestación subrogada.
No resulta apropiado ofrecer cifras precisas aquí, ya que los costes varían según la clínica, la agencia, la complejidad legal y factores médicos individuales. Como orientación general, el coste total del programa en Colombia suele situarse dentro de un rango amplio, dependiendo de si se necesita uno o más ciclos de FIV, del alcance de los trámites legales y de los gastos de viaje y alojamiento. México puede presentar costes similares o algo más elevados en determinados estados, en parte porque los trámites legales pueden ser más largos y requerir estancias prolongadas en el país.
En ambos destinos, los padres de intención deben prever un presupuesto para las siguientes categorías:
Nuestro resumen de costes explica cómo estructurar un presupuesto realista y qué partidas de contingencia incluir.
Con independencia del lugar donde se produzca el nacimiento, los padres de intención deben gestionar el proceso de obtención de la documentación de viaje para el menor y de reconocimiento de la filiación en su país de origen. Este proceso es completamente independiente del acuerdo de gestación subrogada en sí y se rige por las leyes de la jurisdicción de origen de los padres.
Las parejas del mismo sexo deben tener especial cuidado en obtener asesoramiento de su abogado en el país de origen antes de comprometerse con un destino, ya que el reconocimiento de la filiación de ambos padres de intención —en particular del padre sin vínculo genético— se gestiona de manera diferente según la jurisdicción. Algunos países exigen una adopción por parte del segundo progenitor; otros pueden reconocer directamente una resolución de filiación extranjera. A fecha de esta publicación, no existe una regla general aplicable, y la situación está sujeta a cambios.
Los niños nacidos en Colombia adquieren la nacionalidad colombiana al nacer. Los niños nacidos en México adquieren la nacionalidad mexicana. En ambos casos, el menor necesitará un pasaporte del país de destino para viajar, y los padres de intención deberán solicitar ante la embajada o autoridad competente de su propio país la documentación que permita la entrada del menor. Las embajadas pueden solicitar, y de hecho solicitan, documentación de respaldo relativa al acuerdo de gestación subrogada, y la preparación de ese expediente es algo con lo que un programa serio debería ayudar.
Tanto Colombia como México cuentan con buenas conexiones de vuelos internacionales desde Europa y Norteamérica. Bogotá y Ciudad de México disponen de importantes aeropuertos internacionales, y ciudades secundarias como Medellín o Guadalajara son accesibles con una conexión. El español es el idioma principal en ambos países, y aunque la mayoría de las clínicas y agencias consolidadas cuentan con coordinadores de habla inglesa, es aconsejable tener un conocimiento básico del español o acceso a apoyo de traducción fiable para la logística cotidiana.
La infraestructura sanitaria en las principales ciudades de ambos países es, en general, de un nivel razonable en el ámbito de las clínicas privadas, aunque esto varía considerablemente según la institución. Las diferencias horarias respecto a Europa son significativas (Colombia está en UTC-5, la mayor parte de México en UTC-6), lo que afecta a la logística de comunicación para los padres de intención europeos.
No existe una respuesta universal. Colombia puede ser más adecuada para las parejas que valoran un cuerpo de jurisprudencia algo más desarrollado en apoyo de los padres de intención del mismo sexo y un marco altruista claro. México puede ser preferible para las parejas cuyos asesores legales en el país de origen tengan experiencia específica con resoluciones de filiación mexicanas, o cuando determinadas relaciones con clínicas o consideraciones genéticas hagan de este país la opción más práctica.
El paso más importante es consultar a profesionales del derecho cualificados tanto en el país de destino como en el país de origen antes de elegir un programa. Nuestra página de programas ofrece información sobre cómo ReproLegal coordina con socios legales y médicos verificados en ambos destinos, y nuestras preguntas frecuentes abordan las consultas más habituales sobre cómo iniciar el proceso.
Colombia y México ofrecen, cada uno, una vía viable, aunque legalmente compleja, hacia la gestación subrogada para parejas del mismo sexo. A fecha de esta publicación, ninguno de los dos destinos ofrece un camino legal sencillo ni totalmente predecible. Una preparación cuidadosa, asesoramiento legal cualificado en todas las jurisdicciones pertinentes y una debida diligencia exhaustiva sobre cualquier agencia o clínica son pasos esenciales antes de asumir cualquier compromiso.